12 ago. 2011

Su casa

Estos días estoy en Coruña con mi hija preparando su tercer curso fuera de casa.  Hasta ahora vivió en una residencia universitaria pero como a todos le llegó el momento de querer más independencia (¿libertad?) y otro tipo de convivencia compartiendo  piso con otros tres compañeros. Nos hemos venido las dos para adaptar su habitación y aprovechando que está disponible el piso pasar juntas  unos días en esta ciudad que me encanta. Llevamos ya una semana y del día a día hay cosas que me  están haciendo pensar  y aquí me tenéis para compartirlas y de paso descargar un poco mi “disco duro mental” que con tanta facilidad se llena. (Debería ir pensando en hacerme con uno de más Gigas pero no encuentro cómo ni dónde).
Cosas que veo:2.2
  • Que yo, sintiéndome “como en mi casa” tomé las riendas y me puse a organizarlo todo.
  • Que ella en principio “me dejó” .
  • Lo primero comprar lo imprescindible, luego lo necesario y de paso alguna cosa más (Madre mía, ¡cómo está mi tarjeta!).
  • Paula a mi lado empezó a preguntar: ¿de esto cuanto? ¿y esto para qué? ¿cómo lo sabes?…
  • Después limpieza y orden…
  • Y ella a mi lado: ¿Dónde ponemos esto? “No, mejor ahí no”, “así no me gusta”
  • Siguiente paso: ¿Qué te hago  para cenar?
  • Y Paula: ¡no! tu me vas diciendo cómo y lo hago yo (¿?).
  • Lavadora: ¡Espera que voy y te veo! ¿Cuánto detergente? ¿qué temperatura? ¿Por qué no metes también la camiseta ? y al terminar: tu me indicas pero lo tiendo yo!
  • Que al día siguiente le escuché decir: ¡Ay! ¡que no he recogido la ropa y estará ya seca!
Cosas que pienso:1.2
  • Que muy sutilmente al principio y de forma más evidente después, su actitud me hizo entender que esa era ya “su casa”.
  • Que quiere tenerla a su gusto, atenderla, cuidarla.
  • Que quiere saber cómo hacer las cosas mejor.
  • Que en casa (en mi/nuestra casa) conseguir que haga cualquier cosa supone una lucha que en muchas ocasiones he llegado a dar por perdida.
  • Que en casa (en mi/nuestra casa) nunca preguntó cómo se hace nada, ni se interesó por mejorar, sólo por cumplir.
  • Que ahora quiere hacerlo ella, probar, experimentar… pero me necesita  cerca para que le guíe y  resuelva sus dudas.
  • Que ahora quiere aprender.
¿Y a qué viene todo esto?
Ya se que no voy a descubrir nada que no se haya dicho ya, pero encuentro en esta experiencia personal muchas coincidencias con lo que ocurre en esa escuela que  a algunos nos gustaría cambiar, por ejemplo:
  • Que cuando nos ponemos  a “hacer” no nos damos cuenta de que no estamos en nuestra casa sino en “su” casa. Queremos dirigir, ordenar y organizar el espacio, la vida de los alumnos (su aprendizaje) como si fuese  el nuestro, sin preguntarles , sin escucharles, sin permitirles participar.
  • Que hay una frase que repetimos muchas veces: “cuando quieren pueden”; Deberíamos pensar primero en lo que quieren, en por qué, cómo y cuándo lo quieren antes de valorar si pueden o no pueden…
  • Que sólo aprenderán si sienten la necesidad de aprender y probablemente está aparecerá cuando se sientan protagonistas de su  aprendizaje, cuando se sientan… ¡en su casa!
  • Que  cuando quieren aprender nos necesitan y nos reclaman, por tanto siempre seremos necesarios para guiar, responder, aclarar… enseñar.
Todo esto me lleva a seguir planteándome (una y mil veces hasta que obtenga respuesta) lo que podemos hacer para que sientan la necesidad de aprender, para que no vivan su tiempo en el colegio como si estuviesen viviendo en casa ajena, todo debería de hacerles sentir que se esfuerzan para construir el lugar en el que les gustaría vivir.
Sigo pensando…
Related Posts with Thumbnails